La teleasistencia ha pasado de ser una novedad a convertirse en un derecho universal gratuito. Así lo establecen las últimas reformas legales, encaminadas a mejorar el estatus de protección de las personas en situación de dependencia. Para ejercer este derecho, los beneficiarios solo necesitan una unidad de control remoto (UCR), de coste y financiación variable. El durcal reloj precio, por ejemplo, puede contratarse desde veinte euros aprox. al mes mientras que los pulsadores más básicos se adquieren sin cuotas.
Pero ¿por qué la teleasistencia es ahora un derecho universal? Esta declaración se produce gracias a la evolución del marco legal y normativo y la mejora general de la compatibilidad de prestaciones. En los últimos años, múltiples estudios han avalado el impacto positivo de este servicio en la seguridad y el bienestar de las personas dependientes.
La adopción de las pulseras y relojes de teleasistencia garantiza una respuesta inmediata en casos de emergencia médica. La existencia de protocolos y la velocidad del servicio mantienen bajo control riesgos como las caídas, los incendios, las intoxicaciones y otros accidentes domésticos. La soledad no deseada también puede combatirse con ayuda de estos dispositivos.
Al ser un derecho inherente a toda la ciudadanía, la teleasistencia promete eliminar la burocracia existente y facilitar el acceso a sus servicios. La provincia o comunidad autónoma en la que resida el usuario no será un impedimento, por lo que la igualdad es máxima.
Las personas con limitaciones físicas y mentales no serán las únicas beneficiadas de esta medida. Los cuidadores y familiares verán reducida su carga de preocupaciones y responsabilidades gracias a la implementación de sistemas para monitorizar a los pacientes y velar por su seguridad.
Con esta reforma de las leyes de dependencia y discapacidad, se prevé que la teleasistencia disminuya los costes del Sistema Nacional de Salud, al minimizar el número de hospitalizaciones.